tecnología

Tenemos que aprender a aceptar la incertidumbre y la confusión

Innovation Lab | Traducciones & Diversos Autores

Nota importante: en esta sección estaremos publicando traducciones al español de artículos de otros autores publicados originalmente en inglés, siempre que contemos con la liga que les permita leer el contenido orginal, la incluiremos al final de la traducción. Esperamos que estas lecturas sean de utilidad para mejorar sus organizaciones y sociedades.

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Febrero 4, 2018 Por Greg Satell

Una de las historias más contadas sobre la innovación es la de Alexander Fleming y su descubrimiento de la penicilina. Al regresar después de unas vacaciones de verano en 1928, el solitario científico escocés se dio cuenta de que un extraño moho había contaminado los cultivos de bacterias que estaba cultivando. Esa única observación cambiaría el mundo.

Al menos, así es como generalmente se cuenta la historia. Lo que realmente sucedió es que cuando Fleming publicó sus hallazgos, nadie lo notó realmente porque lo que descubrió no pudo haber curado a nadie. No fue sino hasta una década después que su trabajo fue descubierto por otro grupo de científicos que lo diseñó para la cura milagrosa que conocemos hoy.
La verdad es que la próxima gran cosa siempre comienza sin parecer nada porque llega fuera de contexto. Las grandes innovaciones no solo cambian el mundo, el mundo las cambia y mientras eso sucede nadie sabe realmente cómo serán las cosas. Eso es lo que nadie te dice acerca de la innovación. Para hacerlo bien, debes aprender a vivir en un estado de confusión.

La regla de los 30 años

La larga gestación de la penicilina, que no se comercializó hasta 1946, es más la regla que la excepción. De hecho, su tiempo de comercialización se acortó enormemente porque el gobierno de los Estados Unidos ordenó a más de dos docenas de compañías farmacéuticas que comenzaran a fabricar la droga para el esfuerzo bélico.

La electricidad y el motor de combustión interna tardaron aún más. Aunque las tecnologías iniciales se desarrollaron a principios de la década de 1880, la adopción generalizada y el impacto económico no llegaron hasta la década de 1920 . Tomó todo ese tiempo para construir cosas como infraestructura y tecnologías complementarias y para que surgieran nuevas prácticas que hicieran uso de nuevas capacidades.

Aunque tendemos a pensar que las cosas se mueven mucho más rápido en la actualidad, el camino desde descubrimiento hasta productividad no parece haberse acortado. No fue sino hasta aproximadamente treinta años después de la Madre de todas las demostraciones de Douglas Engelbart que las computadoras personales comenzaron a aparecer en los números de productividad. Los avances más recientes, como la inteligencia artificial, la computación cuántica y la inmunoterapia contra el cáncer siguen plazos similares.

Así que la innovación nunca es un evento único, pero generalmente toma alrededor de treinta años pasar del descubrimiento a la ingeniería a la transformación . Esa es solo una regla empírica, a veces puede ser más larga o más corta, pero estamos hablando de décadas, no de meses o años.

Combinaciones improbables

Una de las razones por las que la innovación toma tanto tiempo es que las tecnologías solitarias rara vez tienen un gran impacto. Así como el automóvil necesitaba caminos y estaciones de servicio y la electricidad necesitaba electrodomésticos, las tecnologías modernas necesitan un ecosistema de apoyo para realmente cambiar el mundo. Después de todo, ¿qué sería un iPhone sin una app store?

Las combinaciones también juegan un papel importante en el descubrimiento. En el caso de la penicilina, una de las razones por las cuales el descubrimiento de Fleming nunca ganó tracción fue que no había forma de producir suficiente para ser terapéuticamente efectivo. Parte de la respuesta vino en forma de licor de maíz , un medio de fermentación común en el medio oeste estadounidense, pero nunca antes visto en Inglaterra, donde Fleming vivió y trabajó.

Nuevamente, esto es más la regla que la excepción. De hecho, en un estudio que analizó 17,9 millones de artículos científicos , se descubrió que la mayoría de los avances se producen cuando la sabiduría convencional de un campo se combina con una pizca de conocimiento de algún lugar poco probable. A menudo es esa pequeña información la que rompe un bloqueo y apunta a direcciones completamente nuevas.

La innovación, en esencia, se trata de combinación . La única forma de liberarse de los viejos paradigmas es buscar continuamente cosas nuevas y luego fusionar, mezclar e incorporar aquellas con cosas que ya conoce.

Explorando lugares improbables

Al estar haciendo investigación para mi libro, Mapping Innovation (Estructurando la Innovación), hablé con docenas de grandes innovadores que, en muchos sentidos, eran muy diversos. Algunos eran ejecutivos y empresarios escandalosamente exitosos. Otros fueron científicos que hicieron descubrimientos innovadores. Algunos fueron divertidos y extrovertidos. Otros fueron callados y pensativos. No parecía haber un «tipo».

Sin embargo, un aspecto de sus personalidades era asombrosamente común. Casi todas eran personas tremendamente amables y generosas que querían ser útiles. También eran intensamente curiosos, haciéndome preguntas sobre mí y mi trabajo. A menudo, tuve la sensación de que estaban casi tan interesados en mí como yo en ellos.

Por cierto, cuando piensas en ello, comienza a tener sentido. La innovación necesita exploración .

Cuanto más explores, más probabilidades tendrás de encontrar esa cantidad aleatoria de conocimiento que te ayudará a resolver un problema. Ser una persona que comparte aumenta la cantidad de personas que están dispuestas a compartir contigo. La generosidad puede ser una ventaja competitiva.

Sin embargo, buscar y explorar constantemente te lleva a lugares desconocidos donde tu conocimiento y experiencia proporcionan poca orientación. Eso puede ser incómodo, pero también es absolutamente esencial para que surjan ideas profundamente nuevas.

Incertidumbre trascendente

Uno de mis héroes más grandes es el físico Richard Feynman . Además de los descubrimientos pioneros que hizo en su propio campo, también ayudó a establecer nuevos campos como la nanotecnología, la computación cuántica e hizo importantes investigaciones en virología. Sin embargo, llegó a admitir que pasó la mayor parte de su tiempo en un estado de confusión.

Lo que hizo que Feynman, y también muchos otros grandes innovadores, fueran diferentes, es que pudo deleitarse con su propia incapacidad para comprender las cosas y transformar la confusión y la incertidumbre en asombro. Él sabía muchas cosas, pero estaba muy contento con el desconocimiento y se complacía en descubrir las cosas.

Sin embargo, nadie parece querer hablar de eso. Imaginamos a los grandes innovadores como aquellos con poderes de visión casi divinos. Vemos a Steve Jobs de pie en el escenario, triunfante, y rara vez tomamos nota de sus muchos fracasos y errores. Nadie habla nunca del dolor de confundirse con un problema durante años cuando parece que una respuesta nunca se revelará.

Es una pena, porque para hacer algo significativo tienes que salir del paso. Si las respuestas fueran fáciles de conseguir, alguien más ya las
habría encontrado. Los inversionistas quieren previsibilidad. Los gerentes quieren resultados. Pero los grandes innovadores aprenden a sentirse cómodos con sus propias limitaciones y viven en un estado de confusión, sin ninguna garantía de éxito.

Así es como las cosas avanzan.
– Greg

https://www.digitaltonto.com/2018/we-have-learn-to-embrace-uncertainty-and-confusion/

Traducido para Novarum México por Rubén C Bonilla spineofpinke@yahoo.com

Administración de Tecnología/ Paella verde: ¿Desarrollo tecnológico?

Enrique Canales

Toda persona dedicada al desarrollo de ventajas competitivas tecnológicas debería aprender a cocinar novedades, para practicar el espíritu experimentador. La cocina es un laboratorio y cocinar es una manera muy concreta, además muy sabrosa, de resolver el problema de agregar valor de una forma creativa a lo que se hace de rutina

Enrique Canales 

En diciembre 20 de 1998, para celebrar un aniversario de mi jefa, hicimos una paella más o menos de la forma tradicional: aceite de oliva, ajo, cebolla, carnita de puerco, pollo, freír, chorizo, arroz, freír, caldo de pescado, carísimo azafrán, poco tomate, hervir, pulpo, camarones, salchichas, ejote chino, alcachofa, hervir, langostinos, almejas, sacar y evaporar. No por nada, quedaron riquísimas.
Pero, el día anterior al estar preparando los ingredientes; quitándole el hueso al pollito, achicando las costillitas de puerco, cociendo suave el chicloso pulpo y protegiendo los pistilos de azafrán, me brincó la posibilidad de hacer un experimento adicional ¿se podrá hacer una paella verde, en vez de una paella amarillenta de azafrán? Yo estoy en contra del concepto de «inspiración» como explicación de las ideas creativas que aparecen como si salieran de la nada. Todas las buenas ideas creativas, tienen antecedentes de meses y años atrás, lo que pasa es que no reflexionamos sobre estos antecedentes. Decir » tuviste una buena idea porque te cayó la inspiración», me parece una falsa explicación.
Bueno, antecedentes. Mi hermano Roberto nos había invitado el 8 de julio a cenar a su casa. Nos puso un platón ovalado, para pasar a servirnos. En dicho platón había un anillo exterior de frijoles negros en su jugo, luego hacia adentro una rosca de arroz blanco y en mero enmedio un nido de camarones en salsa verde de fresadilla. La combinación de frijoles, arroz blanco, camarones y salsa de fresadilla resultó muy afortunada.
Como en octubre de ese año, mi señora hizo un caldo de exclusivo cilantro. Verde intenso, sabor a pura frescura. Verde que te quiero verde. Semanas después, mi señora preparó una calabacita con pollo, con tantito tomate de fresadilla. Luego, en otro día preparó unas costillitas de puerco en salsa verde.
En diciembre 19, al estar preparando los ingredientes de la paella a la española y al estar, como regiomontano, pensando en lo carísimo del azafrán rojo-amarillo, me pregunté ¿cómo quedaría una paella verde cocida a base de jugo de cilantro y algo de tomate de fresadilla? Y decidí hacer un experimento lateral, una paellita experimental y hacerla al mismo tiempo.
Total, todo lo hice igual, pero despuecito de dorar el arroz en el aceite, en ese momento, le agregue el caldo intenso de cilantro y la mitad de tomate de fresadilla, guardando la proporción de dos tazas de líquido por taza de arroz. Todo lo demás lo hice igual, salvo que no le agregué ni el azafrán ni el poco tomate rojo.
Y dejé que aflorara el arroz.
La Paella Verde, quedó incitante, cachonda y energizante. En cambio la versión de la también rica paella valenciana se veía pálida, amarillenta, reposada.
Yo no digo que inventé la paella verde, yo solamente digo que se me ocurrió hacer una paella verde y que quedó muy sabrosa y que a los que les he platicado les parece simple y novedosa.
El punto es, ¿es esto un desarrollo tecnológico o es una puntada ocurrente? Veamos. En primer lugar, la industria de los alimentos es una industria enorme, que brinda miles de oportunidades para los que quieran trabajar en ella.
Hay grandes grupos industriales, agrícolas, comerciales, millones de tiendas y restaurantes, en fin, el mundo es inagotable. Hay cientos de formas como se puede preparar el trigo, el maíz, el arroz, en fin, los ingredientes que pesques, son finitos como ingredientes pero infinitos en su expresión, azúcar, chocolate, bebidas, huevos, leche, total inagotables minas de exploración.
Pero ¿que diferencia existe entre una ocurrencia casera a un desarrollo tecnológico? Bueno, para empezar hay una intención diferente. El desarrollo tecnológico requiere la motivación de la conquista de un mercado, no se trata de hacer algo bueno y aceptable, se trata de ganarle a todos los posibles competidores.
Luego, el desarrollo tecnológico, requiere hacer las excursiones hacia las fronteras del conocimiento de una manera formal. Yo no averigüé nada. No vi ningún trabajo científico. Ni siquiera un artículo. Sin embargo, debería de haber consultado todo lo más posible con referencia a las paellas, a los rissotos, a las mariscadas con arroz, en fin; todo el nivel profesional y luego el nivel científico.
Podría haberme metido a Internet, adquirir libros, conocer de cocineros famosos, recorrer las veredas ya conocidas.
Luego debería haber hecho un mapa, de lo que sabemos los humanos sobre las paellas verdes y exactamente mapear, todos los frentes del conocimiento, digamos todas las rutas que todavía no hemos recorrido. Ojo, aquí hablo en términos físicos, químicos, biológicos.
¿Qué es lo que no sabemos todavía? Y por otro lado, comenzar a ver y estudiar el gusto de las gentes, mi mercado objetivo. ¿Qué tanto cilantro? ¿Qué tanta acidez de los tomates de fresadilla? ¿Y el color resultante, verde alfalfa? ¿Camarón mediano o grande? ¿Pulpo blanco, de qué tamaño se prefiere, por qué? Luego, vería la manera de enlazar lo posible con lo deseable: ¿cuál proceso? ¿de qué tamaño las paellas? ¿les gustaría que fueran congelables? ¿servicio a domicilio? ¿Paellas negras a la tinta del pulpo? ¿Paellas rojas al pimiento? ¿Nos conviene hacer sistemas expertos y meter todo a algoritmos computarizables? ¿Habrá oportunidad de organizar un gran sistema de franquicias con 60 puntos de preparación parcial en México y unos 300 en Estados Unidos? ¿Y en España, Venezuela, Brasil con aceite dendé? Bueno, por lo pronto, el siguiente sábado me hago mi paella verde, por tercera vez, pues quiero provocar envidia, pero no considero que inventé nada ni que hice ningún desarrollo tecnológico. Vale.

Mandar hacer tantita ciencia

Enrique Canales

Administración de la Tecnología
Publicado en Reforma el 25 de julio de 2005
Autor: Enrique Canales Interfase
Conviene contratar tantita ciencia, sólo lo suficiente para contestar formalmente dentro de cuáles parámetros podemos trabajar.
Unproyecto de nivel profesional dentro de una empresa procura hacer algo de mayor valor a menor costo. Por eso, un buen profesionista debe encontrar oportunidades de subir valor, es decir, lograr que nuestros productos y servicios les sean más útiles a los clientes y consumidores. También el buen profesionista sabe encontrar oportunidades de bajar costo sin perjudicar el valor.
Bajar costo de forma despiadada, perjudicando el valor y la calidad de nuestros productos y servicios, es caer en el resbaladero de nuestra desgracia. Pronto vamos andar diciendo que nuestro producto es muy bueno y muy barato, lo cual es charlatanería.
Con conocimientos meramente profesionales, conseguibles en la Red, en los libros de textos o con los proveedores, no podemos tener ninguna ventaja prolongada, pues todo mundo nos puede copiar.
Entonces, cuando queremos competir con un saber hacer algo que todavía nuestros competidores no saben cómo hacer, estamos hablando de la necesidad de realizar un desarrollo tecnológico. Necesitamos aplicar otros conocimientos y otra lógica a la técnica, lo cual implica hacer algo muy específico y diferente a nivel competitivo mundial.
¿Es muy difícil hacer desarrollos tecnológicos en las empresas mexicanas? Se requiere
que los patrones lo anhelen y se requiere que algunas personas dentro de las empresas también traigan ganas de estudiar algo a profundidad. Al principio de un desarrollo tecnológico se sufre un poco porque no sabe por dónde empezar, pero con buena ayuda técnica y tal vez algo de ayuda económica de Conacyt, cada vez existen más empresas realizando algunos desarrollos tecnológicos de ventaja.
Desde luego, también existen más consultores que dominan el área de administración de tecnología y pueden mapear avances de mercado, de competidores, de tecnología y de la frontera de la ciencia. Así también cada vez existen más profesores universitarios que, aunados a sus temas de interés científico, ya aprendieron a dar consultorías en pequeñas intervenciones, porque ya se han dignado a meterse algunas tardes a las empresas para entender su problemática.
Gracias a la apertura, la necesidad de competir con conocimientos de frontera se acelera, pero todavía dentro de nuestras universidades, incluyendo desde luego a la UNAM, al Poli y a la UAM, existe muy poca disposición para que los científicos se involucren personalmente en ayudar con tantita ciencia de punta a nuestros empresarios que buscan pequeñas pero significativas ventajas para sus productos y procesos.
Nuestros empresarios mexicanos no tienen por qué esperar a que se desarrolle ninguna ciencia básica, ni menos tienen que utilizar a la ciencia mexicana, al contrario, una característica de la ciencia es que es universal. Si un profesor investigador consultor de la Universidad de Wisconsin o de Sao Paolo se encuentra en la frontera de la ciencia de materiales cerámicos para uso electrónico, y ése es el tema afín a los productos de la empresa, pues nos conviene preguntarle por correo a dicho profesor.
Para grandes proyectos conviene hablarle al departamento de vinculación, pero para contratar tantita ciencia, es mejor ponerle un correo directamente al profesor y con él nos entenderemos muy fácil. La mayoría de los profesores investigadores de otros países comprenden que una parte de la ciencia de frontera está disponible para experimentar en ciertas aplicaciones.
A veces ni el empresario ni el operador dentro de la empresa pueden plantear su problema productivo en términos de problemas tipificados como de ciencia y
tecnología, pero no importa por el momento, porque siempre hay profesores investigadores y consultores que se bajan de sus nubes para atender problemas reales en las canchas empresariales, empezando por transformar un problema industrial o de servicio, en un problema científico específico y de poca duración.
El administrador de un desarrollo tecnológico se topa con lo que no sabe, por lo tanto, invita a uno o varios profesores investigadores a realizar tantita ciencia, para dejar bien establecido lo que se puede o no se puede hacer. Conviene contratar tantita ciencia, sólo lo suficiente para contestar formalmente dentro de cuáles parámetros podemos trabajar.
Los empresarios mexicanos cuentan con muy pocos socios científicos universitarios que en forma personal estén dispuestos a bajarse de los altos estudios para trabajar en pequeños problemas puntuales, creando puntas de flechas competitivas de nivel internacional. Desde luego, el socio científico si es certero y efectivo podría de pasada ganar algo de dinero como consultor, dinero que puede emplear para volverse más fregón.

¿De qué trata la Administración de Tecnología?

Enrique Canales

Basado en las ideas y modelos del Dr. Enrique Canales

Una nueva disciplina es la Administración de Tecnología, entre otros aspectos trata de combinar los conceptos de administración de empresas y administración estratégica con los aspectos tecnológicos de la organización.

«La Administración de Tecnología está estrechamente relacionada con la capacidad de empresas y personas para generar Innovaciones.»

Cabe aclarar que la palabra tecnología significa «saber hacer», de esta forma la tecnología de una empresa es el conjunto de saberes hacer a lo largo y ancho de la misma. Veamos algunos conceptos que pueden ser de utilidad para revitalizar su empresa.

  1. LA IGUALDAD MATA: Esta idea es la piedra angular para todo aquel empresario que quiera poner en práctica sus conceptos. En pocas palabras, si no haces algo diferente a lo que hacen tus competidores, los clientes lo van a notar y los van a exprimir ¡a todos!, metiéndolos en una vil guerra de precios hasta que les chupen la última gotita de sangre, de aquí se deriva una conclusión importantísima.. algo debemos HACER diferente a nuestros competidores y que sea atractivo a los clientes, de manera que los clientes nos prefieran y estén dispuestos a pagar el «sobreprecio» que implican nuestros productos (bienes y/o servicios).
    1. Ese «algo» diferente puede estar en el servicio, en el diseño, en el proceso de fabricación, o una garantía excepcional no es limitativo en donde encuentres la oportunidad de diferenciarte, y mientras más difícil sea de que tus competidores te lo copien mucho mejor, ya que empiezas a generar ventajas competitivas, y si logras eso estas a un pasito de poder proteger tu «saber hacer» con una patente, y de esa manera gozar de los privilegios legales de un monopolio temporal.
  1. ¡DESMARCATE!: Esta idea es la contrapartida de la anterior, para que no caigas en las garras de la Ley de la igualdad, muévete mejor a la Ley de la «desmarcación», lo que implica que te diferencies, que te muevas, que te salgas de la mira de los competidores, si estas compitiendo contra una empresa enorme y tu eres super micro, no pretendas posicionarte igual que él en la mente de los consumidores, busca atributos que puedas explotar por tu tamaño.
    1. menor tiempo de respuesta, flexibilidad en tu producción, entrega de lotes pequeños, diseños a la medida. Un sastre de la esquina no se va poner a competir con Robert´s queriendo hacer trajes para ver quien se los compra…debe explotar su fortaleza de hacer precisamente trajes a la medida y si a eso le suma velocidad, calidad y seriedad olvídate no se le acaba la chamba. (este término de desmarcarse, tal vez quede más claro si pensamos en Fut-Bol, hay que desmarcarse para que te puedan pasar la bola…)
  1. LA EMPRESA PROFESIONAL: Por aquí visualizo una de las mayores áreas de oportunidad para nuestras empresas, existen empresas pre-profesionales y luego de las empresas profesionales, ambas empresas las podemos definir como empresas que hacen puras cosas que cualquier otra empresa en el mundo hace, es decir ambas NO ESTAN DESMARCADAS. Esto quiere decir que tarde o temprano a las dos se las va a llevar…. la señora que dicen los borrachos, primero a la pre-profesional y al ratito a la otra.
    1. La empresa profesional es la que «ya hizo la tarea», es la que HACE lo que se debe hacer para que funcione bien tomando como referencia CONOCIMIENTO DEL DOMINIO PUBLICO, ejemplos: Genera sus estados financieros a tiempo y son confiables, da mantenimiento preventivo a sus máquinas, tiene un paquete comprado para controlar la producción … y… lo usan correctamente, cuenta con su sistema de calidad total y cumple con sus clientes las fechas de entrega, administran civilizadamente sus inventarios, da cursos de capacitación a sus empleados, para acabar pronto… el ser profesional en su más gloriosa expresión es cuando te empiezan a visitar otros empresarios porque tu planta esta limpiecita, ordenada y cumple lo que promete. Es sin duda una empresa eficiente y efectiva HOY en el cortísimo plazo, su debilidad radica en el mediano y largo plazo, si a uno de sus competidores le cae el veinte primero de la administración de tecnología y se empieza a desmarcar, ¡aguas!, porque puede comerse buena parte de tu mercado. En resumen ser PROFESIONAL ES INDISPENSABLE……MAS NUNCA SUFICIENTE PARA SOBREVIVIR EN EL LARGO PLAZO. ¿Qué hacer entonces?
  1. LAS MENTADAS VENTAJAS COMPETITIVAS: Después de que ya hiciste la tarea (o incluso al mismo tiempo que las estas haciendo) hay que empezar a identificar de entre los muchos «quehaceres» de tu empresa algunos vitales que puedan ayudar a desmarcarte del enemigo (léase competidor), aquí fue cuando El Dr. Canales nos platicó de que en Vitro habían identificado como 16 quehaceres de esta naturaleza, y uno de ellos era encontrar la forma de SABER HACER  una botella que resistiera una presión determinada con paredes más delgadas, y el resultado fue que en el tiempo y costo de hacer 4 botellas lograron hacer 5, lo que finalmente les ahorro construir una planta nueva de 400 millones de dólares.
    1. Aquí lo voy a mezclar con la crítica que le hizo a los estudios de mercado basados en simples encuestas (cuando nos dijo que el cliente no tiene la razón lo que tiene es el dinero). ¿Tu crees que un cliente te va a decir en una encuesta que quiere una botella igual de resistente pero con la pared más delgada?……..¡claro que no!, el no compra botellas de pared delgada, el compra un recipiente para lo que va a envasar, lo más seguro es que si lo encuestas te va a decir que lo quiere más barato, pero para eso NO se necesita hacer 5000 encuestas y sacar la conclusión de que el 87.96% opina que nuestra botella debe ser más barata.
    2. Tomando un ejemplo zapatero, un cliente te puede decir que quiere un zapato cómodo, pero nunca te va a decir quiero un zapato que nivele mis pisada mediante unos resortes dentro del tacón o que cargue la batería de tu celular en cada paso que das.

Entonces aquí es donde hay que exprimir el seso, y poder a la gente de la empresa a pensar: ventas, producción, embarques, mantenimiento, compras, etc. TODOS pueden y deben participar en esta búsqueda de quehaceres que puedan DIFERENCIAR  a los productos de la empresa (insisto PRODUCTO = BIENES + SERVICIOS).
Aprovecho aquí para entrarle un poco a como se enlaza la Calidad de nuestro servicio con la administración de tecnología. Recordemos que el Dr. Canales mencionaba que al cliente debemos llegarle con un satisfactor que ¡lo sorprenda!, cuando llegamos con un nuevo quehacer hecho realidad y le decimos «mira lo que te voy a ofrecer ahora» y el cliente te dice: «¡vaya! ya era hora hasta que por fin alguien hace tal o cual cosa»… si eso nos pasa quiere decir que aun andamos muy lejos de dar un buen servicio, aquí debemos buscar quehaceres en el ámbito del servicio que nos ayuden a desmarcarnos  y tener a nuestro cliente favorablemente sorprendido.
Tal vez tu nueva idea de servicio la puedas patentar (nos platicó de un sistema de comercialización patentado) y eso te va a dar una ventaja competitiva, porque tus competidores si se le ocurre copiarte te los puedes echar al plato con una demanda de violación de patente. Y si no llega a ser patentable tu nuevo quehacer, exprímelo todo lo que puedas antes de que tus competidores te empiecen a imitar, pero en paralelo tienes que estar pensando en otros quehaceres que te sigan diferenciando.

«¿Y si estos nuevos quehaceres no están en los libros ni en las revistas, ni el las exposiciones de proveduría, ¿de dónde los vamos a sacar?»

5. ACERCA DEL TEMOR, LA AMBICION, EL ENTUSIASMO, LA AUTOESTIMA Y LA CREATIVIDAD. En esta parte fue en la que nos insistió que NO HAY EMPRESA COMPETITIVA SIN QUE TENGA UN PELADO QUE TENGA ESA VENTAJA COMPETITIVA EL MISMO EN SU PERSONA.

  1. Dicho de otro modo, necesito tener al menos un cuate que tenga una ventaja competitiva personal que la transfiera a mi empresa, este cuate puede ser que lo tengas que contratar o quizá ya lo tengas y ni cuenta te hayas dado de los valioso que puede ser para tu empresa, o puede ser que lo puedas formar, poniéndole un reto que le entusiasme, y le genere una ambición de logro, y le das una ayudadita adicional con una buena dosis de temor: “mira fulanito si para tal fecha esto no esta jalando va tu cuello de por medio”.
  2. Este «ingrediente» es indispensable en tu búsqueda de ventajas competitivas para tu empresa ya que es la persona que dedicándole una 6 horas a la semana empieza a buscar información del dominio público sobre el quehacer que hayan identificado, luego artículos generales, después artículos científicos y ahí es donde se puede atorar la marrana, porque son artículos que no tan fácilmente se les entiende, pero al mismo tiempo vas a conocer autores de esos artículos y los puedes localizar ( teléfono, correo electrónico, redes sociales, etc.) empiezas a “cartearte”, los invitas a México (si no es que lo encuentras en nuestro mismos país, que los hay) y lo invitas a trabajar junto con tu gallo en el desarrollo de tu ventaja competitiva.
  3. Obviamente tu como director y tu gallo de pelea deben tener su buen dosis de autoestima sino no llegan ni a la esquina, y por otra parte combinando esta búsqueda de lo posible científicamente y tecnológicamente, y haciendo una sana «cruza» con el mundo de lo deseable (lo que has identificado que el mercado recibiría con los brazos abiertos) estás en el umbral de una creatividad productiva, que te permita no solo generar IDEAS, sino realmente verdaderas INNOVACIONES que sean capaces de llegar al mercado y como dijera Enrique: «darle en la mera yugular a tu competidor, ¡Claro!, cuidando que no te salpique».

6. FINALMENTE, seguimos hablando de que el gran resumen es que si quieres sobrevivir (principalmente en el largo plazo) es urgente que encuentres «quehaceres» que solo tú sepas hacer y sean apreciados por los clientes. Y esto aplica a personas y a empresas.  ¡Ah! y por cierto los costos de tus productos serán ya entonces una consecuencia de todo lo anterior y con seguridad serán competitivos.
7. PREGUNTA: ¿HACES COSAS DIFERENTES A TUS COMPETIDORES NACIONALES E INTERNACIONALES?, SI NO… VE PREPARANDO TU RETIRADA. ¡Buena suerte en la búsqueda de tus Ventajas Competitivas!